Nos ha parecido, sugerente y preocupante, esta reflexión que nos acerca Fernando Fantova, una de las personas que amadrinan el nacimiento de Zazpi, en relación a algunos de los procesos que se están dando en algunas zonas de Bilbao y que nos ayuda también a reflexionar y tener en cuenta lo que puede pasar y quizás a veces pase en el Distrito 7.
Escribe Fernando:
La ciudad es para vivir.
La ciudad es para trabajar.
La ciudad es para divertirse.
La ciudad es para refugiarse.
La ciudad es para encontrarse.
Es territorio y es historia. Es naturaleza y es cultura.
Es un espacio de estabilidad y, a la vez, de oportunidad.
Según dónde, la ciudad nos ofrece anonimato, libertad, intimidad o, paradójicamente, reconocimiento, apoyo, comunidad.
La ciudad combina identidad con hospitalidad.
Amabilidad y cordialidad con respeto y seguridad.
La ciudad tiene unos límites, donde empieza y termina. Y, a la vez, es abierta.
A veces, silenciosa, arrulla a sus durmientes. Otras, ruidosa, estalla en fiesta popular.
[…]
Bilbao, mi ciudad, se presenta como ciudad de valores.
Hoy, en el muelle de Marzana, este pequeño rincón popular y emblemático de la ciudad, los valores de la comunidad, el respeto, la cordialidad, el cuidado y la hospitalidad, frágiles en ocasiones, reciben un día sí y otro también los embates destructivos de la indiferencia, la chabacanería, la masificación, el abuso y la depredación.
Si el vecindario sucumbe, no tardando mucho, quienes le hicieron la vida imposible, probablemente, se hartarán de sí mismos y marcharán sin importarles la enésima herida que dejan en la piel de la ciudad.
Quizá, poco después, alguien, desde un atril, sobre los adoquines de un muelle sin vida, hable sobre los valores de Bilbao…
Aquí podéis leer el texto completo.


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